Diciembre de 1868
Ytororó, Avay y Lomas Valentinas · 6 al 30 de diciembre de 1868 · Campaña de Pikysyry

Ficha de la batalla
| Fecha | Del 6 al 30 de diciembre de 1868 | |
|---|---|---|
| Lugar | Entre San Antonio y Angostura, al sur de Asunción | |
| Guerra | Triple Alianza · Campaña de Pikysyry | |
| Duración | Unas tres semanas: Ytororó (6 de diciembre), Avay (11), Lomas Valentinas (21 al 27) y Angostura (30) | |
| Resultado | Victoria aliada. El ejército paraguayo queda destruido, pero López escapa y la guerra sigue. | |
| Paraguay | Imperio del Brasil, Argentina y Uruguay | |
| Comandantes | Mariscal Francisco Solano López (Itá Ybaté) General Bernardino Caballero (Ytororó y Avay) Teniente coronel George Thompson (Angostura) | Marqués de Caxias (comandante en jefe) Manuel Luís Osório, Alexandre Argolo Ferrão, João Manuel Mena Barreto y Jacinto Machado Bittencourt (cuerpos brasileños) Juan Andrés Gelly y Obes (argentinos) Enrique Castro (orientales) |
| Fuerzas | Ytororó: 4.000 a 6.000 ‡ Avay: 5.000 a 5.600 ‡ Lomas Valentinas: 3.000 a 9.800 ‡ | Ytororó: unos 18.600 brasileños desembarcados Avay: 17.000 a 19.000 ‡ Lomas Valentinas: unos 19.400 brasileños, más argentinos y orientales |
| Artillería | Ytororó: 12 cañones Avay: 18 cañones ‡ Angostura: baterías sobre el río | Avay: 26 cañones Escuadra brasileña con acorazados |
| Armas | Fusiles de chispa, lanzas y sables. En Avay, la lluvia mojó la pólvora. | Fusiles y carabinas rayadas |
| Bajas | Ytororó: 1.200 a 1.450 ‡ Avay: 3.000 a 3.600 muertos y 1.000 a 1.200 prisioneros ‡ Lomas Valentinas: 3.000 a 8.000 ‡ Angostura: 1.300 a 1.907 rendidos ‡ | Ytororó: 1.860 a 3.000 ‡ Avay: 1.663 a 2.000 ‡ Lomas Valentinas: unas 3.270 Brasil, en toda la campaña: 10.079 según Doratioto |
‡ Dato en disputa entre fuentes. Ytororó y Avay fueron batallas solo brasileñas; argentinos y orientales combatieron en Pikysyry y en Lomas Valentinas.
Advertencia al lector
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Las láminas de esta obra son ilustraciones contemporáneas, hechas al modo de los grabados de la época. No son documentos originales.
Después de Humaitá
En diciembre de 1868, la guerra llegó a pocas leguas de Asunción.
Humaitá había caído el 25 de julio. El mariscal Francisco Solano López replegó su ejército hacia el norte y levantó una nueva línea sobre el arroyo Pikysyry: unos nueve kilómetros de trinchera, desde el río Paraguay hasta la laguna Ypoá. Sobre el río, las baterías de Angostura cerraban el paso a la escuadra. Detrás, en las Lomas Valentinas, López instaló su cuartel general: Itá Ybaté.
En septiembre, según Efraím Cardozo, unos 10.000 hombres y 100 cañones guarnecían Pikysyry. El marqués de Caxias, comandante de las fuerzas brasileñas, juzgó la posición demasiado fuerte para un ataque de frente.
Un camino de palmas

Caxias eligió otro camino: rodear la línea por el Chaco, la orilla occidental del río.
Frente a las posiciones paraguayas, del otro lado del agua, solo había esteros y monte. Los ingenieros brasileños abrieron ahí un camino sobre el barro, hecho con troncos de palma caranday tendidos uno junto a otro. Según la revista del Ejército Brasileño, talaron unas 6.000 palmas. La obra duró 23 días, del 16 de octubre al 7 de noviembre, bajo la dirección del teniente coronel Rufino Enéas Galvão. Un telégrafo seguía el trazado.
Las tropas del Chaco estaban al mando del general Alexandre Gomes de Argolo Ferrão.
Por la espalda

A comienzos de diciembre, el ejército brasileño recorrió el camino del Chaco y volvió a cruzar el río, al norte de Angostura.
Los buques de la escuadra llevaron a la tropa desde Santa Helena, en el Chaco, hasta San Antonio, en la orilla oriental. Desembarcaron unos 18.600 hombres: casi 17.000 de infantería, más caballería y artillería. Ahora estaban a espaldas de Pikysyry, entre López y Asunción.
Frente a la línea, en Palmas, quedaron los argentinos y los orientales, para retener a los paraguayos en sus trincheras. Al mando de todo estaba Caxias. Tenía 65 años.
El puente de Ytororó

El 6 de diciembre, a unos seis kilómetros al sur de San Antonio, el camino cruzaba el arroyo Ytororó por un puente angosto.
Ahí esperaba Bernardino Caballero, el mismo de Tatayibá. Tenía 29 años y era general desde julio. Mandaba unos 5.000 hombres, entre infantería y caballería, con 12 cañones. El puente estaba en un valle de monte cerrado: los brasileños solo podían pasar en columna, de a pocos.
Los primeros asaltos se deshicieron bajo la artillería paraguaya. El coronel Fernando Machado, al frente de una brigada, cayó muerto. El puente cambió de manos varias veces. El general Hilário Gurjão fue herido de muerte y el general Argolo también cayó herido.
«Síganme los que sean brasileños»

Con el ataque trabado y las tropas de Osório demoradas, Caxias desenvainó la espada y avanzó él mismo hacia el puente.
La caballería del coronel João Niederauer Sobrinho ya había cruzado y tomado cuatro cañones. Con el empuje final, la línea paraguaya cedió. Caballero, amenazado por la retaguardia, se retiró hacia el sur, rumbo al arroyo Avay.
La batalla duró desde fines de la mañana hasta el anochecer. Los paraguayos perdieron unos 1.200 hombres. Las bajas brasileñas fueron unas 1.860 según las cifras brasileñas; Thompson y las fuentes paraguayas hablan de casi 3.000.
Avay, bajo la lluvia

Cinco días después, el 11 de diciembre, Caballero volvió a cerrar el camino, ahora sobre el arroyo Avay, cerca de Villeta.
Tenía entre 5.000 y 5.600 hombres y 18 cañones. Del otro lado avanzaban entre 17.000 y 19.000 brasileños, con 26 cañones. Según Helio Vera, la posición paraguaya era muy vulnerable.
Durante el combate se desató una tormenta. Juan Crisóstomo Centurión, oficial paraguayo, habló de un «temporal torrencial». La lluvia mojó la pólvora de los viejos fusiles, y los paraguayos pelearon a la bayoneta, formados en cuadro, durante horas.
En plena carga, una bala alcanzó en la cara al general Manuel Luís Osório, que mandaba la vanguardia brasileña, y le destrozó la mandíbula. Según el relato brasileño, se envolvió el rostro con el poncho y siguió al frente de su tropa.
Casi nadie volvió

La caballería brasileña envolvió los flancos y cerró la retaguardia. No quedó por dónde salir.
La división de Caballero fue casi aniquilada. Quedaron en el campo entre 3.000 y 3.600 muertos paraguayos. Más de 1.000 cayeron prisioneros, casi todos heridos. Según el historiador Francisco Doratioto, solo unos 200 escaparon. Caballero fue uno de ellos.
Con la tropa había mujeres que cavaban trincheras, cocinaban y atendían heridos. Unas 300 cayeron en manos brasileñas. El soldado argentino José Ignacio Garmendia dejó testimonio de los abusos que sufrieron después de la batalla.
Caxias siguió hasta Villeta, sobre el río, donde la escuadra pudo abastecer a su ejército. Años después, el pintor brasileño Pedro Américo pintó Avay en un lienzo enorme, terminado en 1877.
Itá Ybaté

Itá Ybaté era una loma entre otras: Cumbarity, Acosta, Potrero Mármol. Juntas forman las Lomas Valentinas, al sur de Villeta.
Ahí estaba el cuartel de López, protegido por zanjas improvisadas de unos 60 centímetros de ancho y de hondo. Con él quedaban los restos del ejército: veteranos, ancianos, inválidos, adolescentes y niños.
El 21 de diciembre, Caxias salió de Villeta a las dos de la mañana. Una columna al mando del general João Manuel Mena Barreto tomó por la espalda la línea de Pikysyry, mientras los argentinos amagaban de frente. El grueso brasileño atacó las lomas y tomó el cerro Cumbarity, pero al caer la noche las trincheras de Itá Ybaté seguían en manos paraguayas.
La intimación
Durante tres días, Caxias reorganizó sus tropas. Argentinos y orientales cruzaron la línea de Pikysyry, ya tomada, y se sumaron al cerco.
El 24 de diciembre llegó a las líneas paraguayas una nota de los tres comandantes aliados: Caxias, el argentino Juan Andrés Gelly y Obes y el oriental Enrique Castro. Pedían a López que depusiera las armas en un plazo de doce horas.
López respondió esa misma tarde. Recordó que en Yataity Corá, dos años antes, había propuesto la paz y que los aliados no habían aceptado. Se declaró dispuesto a tratar el fin de la guerra en términos honorables, pero no a rendirse: «no estoy dispuesto a oír una intimación de deposición de armas», escribió.
27 de diciembre
El 25 y el 26, la artillería aliada batió las lomas. El 27, a las seis de la mañana, llegó el asalto final.
Brasileños, argentinos y orientales atacaron juntos, y las tropas de Gelly y Obes entraron en las trincheras. La defensa paraguaya se deshizo. El coronel Felipe Toledo murió en su última carga de caballería. En el cuartel general, los aliados encontraron el archivo de López, que después publicaron.
Pero López no estaba. Con un centenar de hombres salió por Potrero Mármol, mientras Caballero cubría la retirada con unos treinta jinetes. Siguió hacia Cerro León, al este de Asunción. La guerra no había terminado.
Angostura
Quedaba Angostura, la batería sobre el río, aislada desde la caída de Pikysyry.
Su jefe era el teniente coronel George Thompson, el ingeniero británico que había trazado buena parte de las defensas paraguayas. Tras un bombardeo prolongado y largas negociaciones, Thompson capituló el 30 de diciembre con toda la guarnición.
Al año siguiente, en Londres, Thompson publicó La guerra del Paraguay, uno de los relatos de testigo más citados del conflicto.
El saldo
En tres semanas, el último gran ejército de López dejó de existir.
- 1.200 bajas paraguayas en Ytororó
- 3.000 a 3.600 muertos paraguayos en Avay
- más de 20.000 bajas paraguayas en diciembre, según Doratioto
- 10.079 bajas brasileñas en diciembre, según Doratioto
Brasil tuvo 2.099 muertos y 7.980 heridos en toda la campaña, según Doratioto. Del lado paraguayo no hubo partes: las cifras vienen de testigos y de los vencedores. Entre los caídos de Lomas Valentinas había ancianos y niños; Doratioto recoge testimonios de chicos con barbas postizas, para parecer mayores.

Después de diciembre
El 1 de enero de 1869, una división brasileña entró en Asunción. La ciudad estaba casi vacía.
En los días siguientes fue saqueada: casas, ministerios, el palacio de los López. Caxias llegó el 5 de enero, y el 14, en su orden del día n.º 272, dio por terminada la guerra. Enfermo y agotado, dejó el mando el 18 y partió al día siguiente.
Pero López seguía libre. En la Cordillera, entre Azcurra y Piribebuy, empezó a reunir otro ejército con los últimos hombres, ancianos y niños del país. La guerra iba a durar catorce meses más.
Una victoria incompleta
Diciembre de 1868 fue la obra maestra de Caxias y el fin del ejército paraguayo como fuerza capaz de dar batalla.
Un camino de palmas sobre el estero evitó un nuevo Curupayty. Pero Ytororó y Avay mostraron otra cosa: soldados mal armados, muchos casi niños, frenando días enteros a un ejército tres veces mayor. Y la fuga de López convirtió una victoria decisiva en una guerra sin final a la vista.
Fuentes
- Revista do Exército Brasileiro: estudio de la maniobra de Piquissiri. Línea de unos 9 km, camino del Chaco (23 días, Rufino Galvão, palmas caranday, telégrafo), orden del día n.º 272.
- Ejército Brasileño: revista Verde-Oliva y estudio de la BDEx sobre Ytororó y Avaí. Herida de Osório, citando a Estigarribia; asaltos al puente.
- Revista Temporalidades (UFMG): «Morrer em silêncio», sobre los muertos de la Dezembrada. Cifras de Francisco Doratioto (Maldita guerra, 2002), de Centurión y de Thompson.
- Terry D. Hooker, The Paraguayan War (2008), vía Wikipedia en inglés: camino del Chaco, fuerzas y bajas de Ytororó, Avay y Lomas Valentinas, rendición de Angostura.
- Helio Vera, La guerra contra la Triple Alianza, Portal Guaraní: desembarco, Ytororó, Avay.
- Efraím Cardozo, Hace cien años, tomo IX, Portal Guaraní: la línea de Pikysyry y el cuartel de Itá Ybaté en septiembre de 1868.
- ABC Color: monumentos de Ytororó, Avay y Lomas Valentinas (2021); «Citas y hechos» (2021); cabalgata de la campaña de Pikysyry (2024).
- Última Hora: las mujeres en la batalla de Avay (Centurión, Garmendia); «Las últimas navidades del Mariscal López» (intimación y respuesta).
- George Thompson, La guerra del Paraguay (Buenos Aires, 1869), Biblioteca Brasiliana Guita y José Mindlin.
- Wikipedia en portugués (Campanha do Piquissiri, Batalha de Lomas Valentinas) y en inglés (saqueo de Asunción, procesos de San Fernando, Gurjão, Argolo), como apoyo cruzado.
Datos en disputa
- Largo del camino del Chaco: 10,7, 11 o 25 km. Fecha del desembarco en San Antonio: 3 o 5 de diciembre.
- Ytororó: fuerza paraguaya de 4.000 a 6.000; bajas paraguayas de 1.200 a 1.446; bajas brasileñas de 1.860 a casi 3.000. Veces que el puente cambió de manos.
- Avay: hora de inicio y duración (4 o 5 horas); sobrevivientes paraguayos (menos de 50 o unos 200); bajas brasileñas de 1.663 a 4.000.
- Lomas Valentinas: fuerza paraguaya de 3.000 a 9.800; bajas paraguayas de 3.000 a 8.000; escolta de López, 90 o 100 hombres; por qué no hubo persecución.
- Angostura: 1.300, 1.700 o 1.907 rendidos.
- Bajas paraguayas en toda la campaña: más de 20.000 según Doratioto, citado por otro autor; sin partes paraguayos.
- Frases de Caxias, Gurjão y Argolo: tradición militar brasileña.
- Jefe de la primera tropa que entró en Asunción.
Ocho meses después, el 12 de agosto de 1869, el ejército aliado atacó Piribebuy, la nueva capital de López en la Cordillera. Cuatro días más tarde llegó Acosta Ñu.
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