Acosta Ñu
El origen del Día del Niño · 16 de agosto de 1869 · Campaña de la Cordillera

Ficha de la batalla
| Fecha | 16 de agosto de 1869 | |
|---|---|---|
| Lugar | Acosta Ñu (Campo Grande, Ñu Guasu), junto al arroyo Yuquyry, cerca de Barrero Grande, hoy Eusebio Ayala | |
| Guerra | Triple Alianza · Campaña de la Cordillera | |
| Duración | Desde las 8:30; de cinco a ocho horas ‡ | |
| Resultado | Victoria aliada. La retaguardia de Caballero es destruida, pero López escapa hacia el norte. | |
| Paraguay | Imperio del Brasil y Argentina | |
| Comandantes | General Bernardino Caballero (retaguardia) Mariscal Francisco Solano López, ausente: en marcha hacia Caraguatay | Gastão de Orléans, conde d'Eu (comandante en jefe, presente en el campo) Coronel Luis María Campos (columna argentina) |
| Fuerzas | 3.500 a 6.000 ‡: un núcleo de 600 a 1.000 veteranos, muchachos de 12 a 15 años, ancianos y heridos ‡ | Unos 20.000 ‡: 1.er y 2.º Cuerpo brasileños, una división de caballería y la columna argentina |
| Artillería | 8 a 12 piezas viejas de ánima lisa ‡ | Baterías de campaña con cañones rayados; número no hallado en las fuentes consultadas |
| Armas | Fusiles de chispa, lanzas y machetes; muy poca munición | Fusiles rayados de percusión; caballería con lanza, sable y carabina |
| Bajas | 1.794 a unos 2.000 muertos; hasta 3.300 en otra versión ‡ 1.200 a más de 1.800 prisioneros ‡ | 26 a 182 muertos y 259 a 431 heridos ‡ |
‡ Dato en disputa entre fuentes. Las cifras paraguayas provienen sobre todo de las memorias de posguerra del general Francisco Isidoro Resquín; las aliadas, de historias militares brasileñas. No todo el ejército aliado entró en combate. Uruguay integraba la alianza, pero no se documenta tropa uruguaya en esta batalla.
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Las láminas de esta obra son ilustraciones contemporáneas, hechas al modo de los grabados de la época. No son documentos originales.
La retirada
El 12 de agosto de 1869 cayó Piribebuy, la capital provisoria. Para López, la línea de Azcurra ya no servía.
Al conocer la noticia, el mariscal ordenó abandonar Azcurra y Caacupé. El último ejército paraguayo salió hacia el norte, rumbo a Caraguatay, dividido en dos columnas. Adelante iban López y el general Francisco Isidoro Resquín. Atrás, cerrando la marcha, la columna del general Bernardino Caballero.
La columna de Caballero

La columna de Caballero era la más lenta.
Llevaba la artillería, las carretas de bueyes con municiones y víveres, los heridos y los enfermos. Con ella marchaban también mujeres, ancianos y niños que seguían al ejército en busca de protección y de comida.
Caballero tenía 30 años. Era el jinete de Tatayibá y general de brigada desde julio de 1868. El 15 de agosto, el conde d'Eu entró en Caacupé con el grueso del ejército aliado. Desde allí mandó una división de caballería hacia Barrero Grande, hoy Eusebio Ayala, para cortar el paso a la retaguardia paraguaya.
Dos fuerzas desiguales
En Acosta Ñu chocaron dos fuerzas muy distintas.
Del lado paraguayo, la retaguardia de Caballero sumaba entre 3.500 y 6.000 personas, según la fuente. Tenía de 8 a 12 cañones viejos, fusiles de chispa, lanzas y machetes, y muy poca munición.
Del otro lado estaba el ejército del conde d'Eu: unos 20.000 hombres, aunque no todos entraron en combate. No fue una batalla solo de brasileños. Pelearon el 1.er y el 2.º Cuerpo del ejército imperial, una división de caballería y la columna argentina del coronel Luis María Campos, con fusiles rayados de percusión y cañones rayados.
Los niños de Acosta Ñu

En las filas de Caballero había muchos muchachos.
En 1869 casi no quedaban hombres adultos en el Paraguay. Según los historiadores Herib Caballero Campos y Ángel Piccinini, ese año la edad de reclutamiento bajó a 12 años. Caballero Campos estima que en Acosta Ñu había entre 800 y 1.000 soldados veteranos, y que muchos otros tenían de 12 a 14 años: «no niñitos», precisa. Otras fuentes hablan de chicos de 9 a 15 años.
Un relato muy repetido dice que a los más chicos les pusieron barbas postizas para parecer adultos. Ese dato no aparece en ninguna fuente de la época conocida, y los historiadores consultados no le dan crédito. También se cuenta que hubo mujeres con lanzas al frente de grupos de niños: es tradición. Los testigos brasileños describieron mujeres que pelearon en Piribebuy, cuatro días antes, no en Acosta Ñu.
La primera descarga

El 16 de agosto, hacia las 8:30, los aliados alcanzaron a Caballero en Acosta Ñu.
Acosta Ñu es un campo abierto de unos 12 km², cerca de Barrero Grande, donde el arroyo Yuquyry se junta con el Piribebuy. Para los brasileños fue la batalla de Campo Grande; en guaraní también se dice Ñu Guasu, el campo grande.
Caballero cruzó el Yuquyry y formó su línea en la otra orilla, con ocho cañones. Cuando la infantería aliada intentó pasar el arroyo, la primera descarga paraguaya rechazó el ataque. Entonces el conde d'Eu hizo avanzar su artillería, y los cañones rayados abrieron fuego sobre la línea.
La caballería imperial

Mientras la artillería golpeaba de frente, la caballería buscó el flanco.
La 4.ª Brigada de Caballería brasileña cruzó el Yuquyry por un costado y cargó contra el flanco paraguayo. En campo abierto, el terreno favorecía a los jinetes.
Los paraguayos no se dispersaron. Formaron el cuadro y recibieron las cargas con la bayoneta.
Hora tras hora

El combate siguió durante horas.
La retaguardia retrocedía, se rehacía y volvía a pelear. Hacia el mediodía, según el diario del oficial brasileño Alfredo d'Escragnolle Taunay, secretario del conde d'Eu, el propio comandante aliado quedó bajo el fuego de la artillería y la fusilería paraguayas. En otro momento, un batallón paraguayo salió del borde del monte y desbandó a la infantería que estaba junto a Taunay, hasta que otro batallón brasileño frenó el ataque.
Así llegó la tarde. La línea de Caballero seguía en el campo.
El fuego

Durante la jornada, el pasto seco empezó a arder.
Agosto es el final del invierno en el Paraguay, y el campo estaba seco. El humo cubrió la llanura y las llamas avanzaron con el viento. El catálogo de 1872 de la gran pintura brasileña de la batalla describe a la infantería imperial cargando «por encima de la maleza incendiada»: el fuego ardía mientras se combatía.
Quién encendió el pasto se discute desde entonces. Taunay, testigo, escribió que los paraguayos prendieron fuego para cubrirse con el humo y que las llamas se descontrolaron; muchos heridos murieron en ellas. En 1979, Chiavenato acusó al conde d'Eu de mandar quemar el campo con los heridos y con las madres que buscaban a sus hijos. La prensa y los textos escolares paraguayos repiten esa versión. No se encontró ningún documento que pruebe esa orden, y el historiador Fabián Chamorro pide tomar esa versión «con pinzas», porque no hay testimonios sobre las intenciones.
El cerco
El golpe final llegó por la espalda.
El 2.º Cuerpo aliado, con la columna argentina de Campos, alcanzó la retaguardia paraguaya y cerró el camino de retirada. La infantería cargó a la bayoneta, tomó las posiciones y capturó los cañones.
Caballero escapó por el monte con un grupo pequeño. Según las memorias de Resquín, la retaguardia perdió toda su artillería, 87 carretas con sus bueyes, armas, municiones y banderas. Cuando Caballero volvió a reunir a su gente, le quedaban 30 oficiales y 2.320 soldados.
Heridos y prisioneros
El final del combate es la parte más discutida de Acosta Ñu.
Según Resquín, más de 1.800 paraguayos cayeron prisioneros; las fuentes brasileñas hablan de unos 1.200. Muchos eran heridos. El investigador Ángel Piccinini señala que parte de ellos fue atendida en hospitales aliados.
La memoria paraguaya guarda otra imagen: niños aferrados a las piernas de los soldados, que pedían por su vida y fueron degollados. El relato más difundido es de Chiavenato. El memorialista brasileño Dionísio Cerqueira, que hizo la campaña, recordó un gran número de «soldaditos» cubiertos de sangre. Una tradición local agrega que los imperiales se quedaron tres días en la zona y mataron a quienes encontraban.
Que hubo prisioneros está documentado. Las muertes de heridos y de rendidos aparecen en la tradición y en varios autores, pero no en los partes oficiales. Su escala no se puede medir con los documentos conocidos.
El saldo
Acosta Ñu fue la última gran batalla campal de la guerra.
- 3.500 a 6.000 paraguayos en la retaguardia ‡
- unos 2.000 muertos paraguayos, según la cifra más citada ‡
- 1.200 a 1.852 prisioneros paraguayos ‡
- 285 a 602 bajas aliadas, muertos y heridos ‡
Mientras la retaguardia peleaba, la columna de López siguió hacia Caraguatay. Desde entonces, el Paraguay ya no tuvo un ejército capaz de frenar al enemigo: solo columnas en retirada.

Después de Acosta Ñu

López escapó hacia el norte. La guerra siguió seis meses más.
El 18 de agosto, los brasileños derrotaron otra columna paraguaya en Caaguijurú, cerca de Caraguatay. López marchó cada vez más al norte, con una tropa cada vez más chica.
Según la memoria local, mujeres de Caraguatay llevaron en carretas los cuerpos de los muchachos hasta Kurusu Dolores, en la compañía Costa Ybaté. Una cruz de madera marca todavía la fosa común.
Bernardino Caballero sobrevivió y fue presidente del Paraguay de 1880 a 1886. Según la tradición, también salió con vida de Acosta Ñu Emilio Aceval, entonces de unos 15 años, presidente de 1898 a 1902.
Por el decreto n.º 27.484, del 19 de julio de 1948, el presidente provisional Juan Manuel Frutos fijó el 16 de agosto como Día del Niño. El mismo decreto adoptó el nombre de Acosta Ñu para el campo que algunas memorias llamaban Rubio Ñu. Desde 1919, el Día del Niño se celebraba el 13 de mayo.
En 1871, el pintor brasileño Pedro Américo terminó la Batalha de Campo Grande, una gran tela que exalta al conde d'Eu y al ejército imperial.
Memoria de agosto
Acosta Ñu no cambió el final de la guerra. Cambió su memoria.
Mientras la retaguardia resistía, la columna de López ganó distancia. Esa resistencia no salvó al Paraguay, pero sí salvó, por unos meses, a parte de su último ejército.
Durante décadas, la fecha se festejó. Hoy historiadores como Herib Caballero Campos y Amancio Ruiz Díaz piden conmemorar antes que celebrar. «No se puede festejar una tragedia», dice Ruiz Díaz.
Entre la épica y el horror queda una pregunta: cómo una guerra llegó a poner fusiles en manos de niños. Y queda una razón para volver a ese campo cada 16 de agosto: que la valentía de aquellos jóvenes guardianes nunca se olvide.
Fuentes
- Terry D. Hooker, The Paraguayan War (2008), pp. 103-104, según las citas de Wikipedia en inglés: desarrollo de la batalla, cruce del Yuquyry, cuadro, 2.º Cuerpo y columna de Campos.
- Alfredo d'Escragnolle Taunay, A campanha da Cordilheira. Diário do Exército y Recordações de guerra e de viagem, citados por Maraliz de Castro Vieira Christo, «Quando subordinados roubam a cena», Sæculum 19 (2008), y por Wikipedia en inglés: el conde bajo fuego, el contraataque paraguayo, el origen del incendio.
- Francisco Isidoro Resquín, memorias, según Wikipedia en español y Ángel Piccinini: fuerzas, muertos, prisioneros, sobrevivientes, carretas.
- Ángel Piccinini, «El Día del Niño y el populismo nacionalista», Última Hora (2025): decreto de 1948, edad de reclutamiento, prisioneros en hospitales.
- Última Hora: niños de Acosta Ñu, con Herib Caballero Campos y Amancio Ruiz Díaz.
- La Nación (Paraguay): Kurusu Dolores, con Fabián Chamorro (2022); Emilio Aceval (2022); Acosta Ñu (2020); 75 años del Día del Niño (2023).
- ABC Color: «Acosta Ñu: retazos del ayer»; «Los mártires de Acosta Ñu, ¿héroes o víctimas?» (2019).
- Poder Judicial del Paraguay: decreto n.º 27.484 de 1948.
- César Iván Bondar, «La Batalla de los niños», Revista Sans Soleil 9 (2017).
- Wikipedia en inglés y en español: Acosta Ñu, Bernardino Caballero, Campaña de la Cordillera. Solo como apoyo cruzado.
Datos en disputa
- Fuerzas paraguayas: de 3.500 a 6.000. Aliadas: unos 20.000 en la zona, no todos en combate.
- Cañones paraguayos: 8 a 12.
- Edades: de 12 a 14 según la mayoría de los historiadores; de 6 a 8 según Chiavenato.
- Barbas postizas: sin fuente de época.
- Mujeres combatientes en Acosta Ñu: tradición.
- Duración: de cinco a ocho horas.
- Autor y momento del incendio: Taunay o Chiavenato.
- Muertes de heridos y prisioneros: tradición y Chiavenato; ausentes de los partes.
- Bajas: de 1.794 a 3.300 muertos paraguayos y de 1.200 a 1.852 prisioneros; de 26 a 182 muertos aliados.
- Fecha de la partida de López: 12 a 14 de agosto.
Seis meses después de Acosta Ñu, el 1 de marzo de 1870, la persecución de López terminó a orillas del Aquidabán, en Cerro Corá.
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