Cerro Corá
El final de la guerra · 1 de marzo de 1870 · Campaña de Amambay

Ficha de la batalla
| Fecha | 1 de marzo de 1870 | |
|---|---|---|
| Lugar | Cerro Corá, entre el río Aquidabán y el arroyo Aquidabán-nigüí (Amambay) | |
| Guerra | Triple Alianza · Campaña de Amambay | |
| Duración | Del amanecer al mediodía; el choque en el campamento, unos 15 minutos ‡ | |
| Resultado | Victoria brasileña. Muere el mariscal López y termina la guerra. | |
| Paraguay | Imperio del Brasil | |
| Comandantes | Mariscal Francisco Solano López General Francisco Roa Coronel Juan Crisóstomo Centurión | General José Antônio Correia da Câmara Coronel João Nunes da Silva Tavares, «Joca» (centro) Teniente coronel Francisco Antônio Martins (paso del Tacuara) |
| Fuerzas | 412 oficiales y soldados, en un campamento de unas 500 personas ‡ | Entre 2.000 y 2.600 hombres ‡ |
| Armas | Fusiles viejos, lanzas y sables; menos de cien fusileros según una fuente. Dos cañones en el paso del Tacuara | Carabinas Spencer de repetición en parte de la caballería, fusiles rayados, lanzas y sables |
| Bajas | Más de 100 muertos Unos 240 prisioneros, entre ellos civiles ‡ | 7 heridos |
‡ Dato en disputa entre fuentes. Las cifras paraguayas salen de un recuento de la víspera; las brasileñas, de los partes de Câmara.
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Las láminas de esta obra son ilustraciones contemporáneas, hechas al modo de los grabados de la época. No son documentos originales.
El último campamento
El 1 de marzo de 1870, en Cerro Corá, terminó la Guerra de la Triple Alianza.
Cerro Corá es un valle rodeado de cerros, en el actual departamento de Amambay, cerca de la frontera con el Brasil. En febrero de 1870, el mariscal Francisco Solano López acampó ahí con los restos de su ejército. El río Aquidabán y su afluente, el arroyo Aquidabán-nigüí, cerraban el campamento por el norte, el oeste y el sur.
Se entraba por pocos caminos. Desde el noroeste, por los pasos del arroyo Tacuara y del río Aquidabán, cada uno con su guardia: unos 90 hombres y dos cañones en el Tacuara, unos 100 en el Aquidabán. Desde el sudeste, por la picada de Chirigüelo.
La larga retirada

Cerro Corá fue el final de una marcha de casi siete meses.
En agosto de 1869, después de Piribebuy y Acosta Ñu, López dejó Azcurra, en la Cordillera. Pasó por Caraguatay y San Estanislao, declaró capital a Curuguaty y siguió hacia el norte por Ygatimí, Panadero y Zanja Hũ. En enero de 1870 cruzó la sierra de Amambay y acampó junto al río Corrientes. En febrero llegó a Cerro Corá.
Con el ejército marchaban mujeres, niños, ancianos y heridos. Según el historiador Hugo Mendoza, a fines de agosto eran unos 6.500 soldados y 4.000 civiles; a fines de enero quedaban unos 1.200 hombres y 600 mujeres y niños. En el camino hubo también procesos y ejecuciones por supuestas conspiraciones contra el mariscal.
Hambre

La marcha se hizo con hambre, sed y agotamiento.
La columna comía naranjas silvestres, hierbas y raíces. Según Mendoza, en una sola jornada de unos 40 kilómetros, a fines de diciembre de 1869, murieron unas 2.500 personas de hambre, sed y cansancio. Muchas mujeres se ahogaron al cruzar el río Jejuí.
En Cerro Corá la situación no mejoró. Según el historiador brasileño Mário Maestri, una vaca flaca por día debía alimentar a unas quinientas personas. Se chamuscaban y se comían cueros, y se cocinaban huesos molidos con frutas del monte.
Las columnas de Câmara

Del otro lado, el general brasileño José Antônio Correia da Câmara buscaba a López desde el oeste.
Câmara había llegado a Concepción en septiembre de 1869. Repartió sus fuerzas en columnas para cerrar los caminos del norte. El 18 de febrero de 1870, desertores y prisioneros le revelaron dónde estaba el campamento. El 26 se puso en marcha y el 28 acampó junto al arroyo Guazú, a pocas horas de Cerro Corá.
Llevaba entre 2.000 y 2.600 hombres, con infantería, caballería y al menos dos cañones. Parte de la caballería tenía carabinas Spencer de repetición.
El amanecer del 1 de marzo

El 28 de febrero, López reunió a sus jefes. Decidieron quedarse y pelear.
Según un recuento de ese día, quedaban 412 oficiales y soldados. Bernardino Caballero, el héroe de Tatayibá, no estaba: el 12 de febrero había salido con unos 40 hombres a buscar ganado.
Al amanecer del 1 de marzo, el teniente coronel Francisco Antônio Martins, guiado por desertores, cayó por la retaguardia sobre el paso del Tacuara. Atacó a la bayoneta y tomó los dos cañones antes de que dispararan. Hacia las seis de la mañana, los que escaparon dieron la alarma en el campamento. Poco después sonaron tiros en el paso del Aquidabán, que también cayó.
Quince minutos

López salió al encuentro con la tropa que le quedaba.
Avanzó unos 700 metros hacia la boca de la picada del Aquidabán. Mientras tanto, la caballería imperial rodeaba el campamento por el este, en un movimiento de pinza. El general Francisco Roa murió al negarse a rendirse.
Cerca del mediodía, el coronel João Nunes da Silva Tavares, «Joca», entró en el centro del campamento con caballería e infantería. Según el parte de Câmara, la lucha no duró más de quince minutos. Centurión cayó herido en la cara y sobrevivió: años después escribió sus memorias de la guerra.
Hacia el Aquidabán-nigüí

Con la línea deshecha, López huyó a caballo hacia el arroyo.
Jinetes de Tavares salieron tras él. El cabo José Francisco Lacerda, de unos 22 años, conocido como «Chico Diabo», le clavó la lanza en el bajo vientre. Otro golpe le abrió una herida en la frente.
Herido de gravedad, López llegó al Aquidabán-nigüí con dos acompañantes, el coronel Silvestre Aveiro e Ignacio Ibarra. No pudo subir la barranca del otro lado. Quedó en la orilla, con parte del cuerpo en el agua.
«Muero por mi patria»
Câmara llegó a la orilla con algunos soldados y exigió a López la rendición y la espada.
López se negó. Sus últimas palabras no se conocen con certeza. «Muero por mi patria y con la espada en la mano», según el coronel Silva Tavares. «No me rindo, ni entrego mi espada; muero con ella y por mi patria», según un parte de Câmara. «¡Muero con mi patria!», según Aveiro y parte de la tradición paraguaya.
Enseguida sonó un disparo. El informe de los cirujanos describe una bala de fusil que entró por la espalda y no salió. Así murió el mariscal Francisco Solano López, a los 43 años.
Panchito
Entre los últimos defensores de Cerro Corá había un coronel de 15 años.
Juan Francisco López, «Panchito», era el hijo mayor del mariscal y de Elisa Alicia Lynch. Nació en enero de 1855. Según una biografía basada en su partida de bautismo y en estudios sobre los oficiales de la guerra, el coronel Francisco Wisner de Morgenstern le enseñó matemáticas, historia y ciencias; los sacerdotes Fidel Maíz y Manuel Antonio Palacios, latín; su madre, inglés y francés; y Francisco Isidoro Resquín, la formación militar.
Acompañó a su padre durante la guerra y recibió varios ascensos: sargento mayor a los 14 años y después coronel. En Cerro Corá servía junto al mariscal; el recuento de 412 oficiales y soldados del 28 de febrero se le atribuye a él.
«Un coronel paraguayo no se rinde»

Cuando el campamento cayó, el mariscal encargó a su hijo la protección de su madre y sus hermanos.
Panchito volvió a caballo para escoltar la carreta de Elisa Lynch, a unos 300 metros del cuartel general. Ahí quedó rodeado por soldados brasileños. El teniente coronel Francisco Antônio Martins le ordenó rendirse. Panchito se negó, sable en mano, y cayó muerto.
Elisa Lynch bajó de la carreta y sostuvo el cuerpo de su hijo. En la Exposición y protesta que publicó años después, contó cómo corrió bajo el fuego hasta él. Se le atribuye también una pregunta a los vencedores: «¿Esta es la civilización que han prometido?».
La tumba
Cómo y dónde fue enterrado López también se discute.
La versión más difundida dice que Elisa Lynch enterró a López y a Panchito con sus propias manos. Según Maestri, ella consiguió permiso para el entierro, en una fosa abierta por zapadores brasileños. Otras versiones atribuyen la tarea al coronel Francisco Lino Cabriza o a Victoriano López, un criado de Lynch.
En 1936, una comisión excavó junto al Aquidabán-nigüí y llevó unos restos al Panteón de los Héroes, en Asunción. Hoy la mayoría de los historiadores consultados duda de que sean los del mariscal.
El saldo
Fue un combate desigual: unos cuatrocientos combatientes contra más de dos mil.
- Más de 100 muertos paraguayos
- 240 prisioneros, entre ellos civiles
- 7 heridos brasileños
- 15 minutos de combate en el campamento
Además del mariscal y de Panchito murieron el vicepresidente Domingo Francisco Sánchez, de 74 años, atravesado por la lanza del capitán Azambuja; el ministro Luis Caminos, el general Roa, el coronel José María Aguiar y el cirujano Estigarribia, entre otros. Después del combate, el campamento fue incendiado, y muchos enfermos y heridos murieron en él.
Entre los prisioneros estaban el general Francisco Isidoro Resquín y el general Delgado, la madre y las hermanas de López, Elisa Lynch y sus hijos menores.

Después de Cerro Corá
Con la muerte de López terminó la guerra.
El 2 de marzo, los prisioneros fueron llevados a Concepción. Elisa Lynch fue desterrada y murió en París en 1886. Bernardino Caballero se entregó el 8 de abril, con unos 50 hombres.
El 20 de junio de 1870, el Paraguay y los aliados firmaron un acuerdo preliminar de paz. Los tratados definitivos se firmaron por separado: con el Brasil en 1872 y con la Argentina en 1876.
Desde la década de 1930, el 1 de marzo es en el Paraguay el Día de los Héroes. Desde 1976, el lugar forma parte del Parque Nacional Cerro Corá.
Un valle, dos memorias
Cerro Corá fue menos una batalla que el final de una retirada.
Para la memoria paraguaya, es el lugar donde un pueblo eligió no rendirse, y por eso el 1 de marzo es el Día de los Héroes. Para muchos historiadores es, sobre todo, el último capítulo de una tragedia que costó al Paraguay una parte enorme de su población. Las dos lecturas conviven. Las dos nacen en el mismo valle, entre dos arroyos.
Fuentes
- Mário Maestri, «¿Quem matou o marechal? Cerro Corá, 1º de março de 1870: entre a história e o mito», Tempos Históricos 18 (2014). Geografía del campamento, fuerzas, horas, heridas, informe médico, partes de Câmara, entierro.
- Hugo Mendoza, La campaña de las Cordilleras, Portal Guaraní. Itinerario de la retirada, cifras de la columna, hambre, columnas de Câmara.
- ABC Color: «Así fue aquella jornada en la que murió el Mariscal» (2020), con el relato de Silvestre Aveiro; «El asesinato del Mcal. López envuelto en la polémica»; «De Curuguaty a la Villa Ygatimí» (Jorge Rubiani).
- Última Hora: «Huida o estrategia: el itinerario de Solano López hacia el noreste».
- Juan Francisco López, Wikipedia en español: nacimiento, maestros y ascensos de Panchito, con su partida de bautismo, Nancy Pérez (Los oficiales en la Guerra de la Triple Alianza) y el relato de Elisa Lynch (Exposición y protesta).
- La Nación (Paraguay): «Panchito» (Bea Bosio, 2020, sobre Efraím Cardozo); restos del mariscal y el Panteón de los Héroes (2021); Día de los Héroes (2020).
- Rudolph Schubert, sobre las carabinas Spencer en el Ejército Brasileño, Revista Brasileira de História Militar 36 (2024).
- Batalla de Cerro Corá, Wikipedia en inglés y portugués; artículos sobre Chico Diabo, Domingo Francisco Sánchez y Elisa Lynch. Apoyo cruzado.
Datos en disputa
- Fecha de llegada a Cerro Corá: 8 o 14 de febrero.
- Fuerza brasileña: de 2.000 a 2.600; otras obras, 4.000 a 4.500.
- Horas del ataque: alarma hacia las seis, choque cerca del mediodía; otra versión espera a los brasileños hacia las once.
- Golpe en la cabeza de López: hacha o sable, sin autor identificado.
- Últimas palabras: «muero por mi patria», «muero con mi patria» y otras variantes.
- Disparo final: autor (João Soares, según testigos), circunstancias y arma (carabina Spencer, fusil o revólver).
- Panchito: lugar de nacimiento, edad (15 o 17), origen de su frase (relato de Lynch o testimonio de su hermano Enrique) y autor del disparo.
- Entierro: Elisa Lynch, zapadores brasileños, el coronel Cabriza o un criado. Autenticidad de los restos del Panteón.
Con Cerro Corá se cierra la colección. Aquí terminó la guerra que había empezado en 1864.
La historia del Paraguay siguió después, con los sobrevivientes.
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