Enciclopedia histórica interactiva · Guerra Guasu

Humaitá

El paso y la caída · 19 de febrero a 5 de agosto de 1868 · Campaña de Humaitá

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Ficha de la batalla

Paso y caída de Humaitá
Fecha19 de febrero a 5 de agosto de 1868
LugarHumaitá, sobre el río Paraguay, y el Chaco de enfrente
GuerraTriple Alianza · Campaña de Humaitá
DuraciónEl paso: de la medianoche al amanecer del 19 de febrero. El cerco: hasta el 25 de julio ‡
ResultadoVictoria aliada. La escuadra fuerza el paso; la guarnición abandona la fortaleza y se rinde en el Chaco.
ParaguayImperio del Brasil y aliados
ComandantesMariscal Francisco Solano López (hasta marzo)
Coronel Paulino Alén (fortaleza)
Coronel Francisco Martínez (desde julio)
Marqués de Caxias (comandante en jefe)
Almirante Joaquim José Inácio (escuadra)
Delfim Carlos de Carvalho (división del paso)
General Ignacio Rivas (Chaco)
FuerzasUnos 20.000 al empezar el sitio; 2.000 a 3.000 en julio de 1868 ‡40.000 a 45.000 hombres ‡
Artillería y buquesOcho baterías sobre el río ‡, cadenas, la batería de Timbó en el Chaco y canoasAcorazados Barroso, Bahia y Tamandaré; monitores Rio Grande, Alagoas y Pará: 462 tripulantes
BajasEn el paso, sin cifra conocida
110 a 400 en el abordaje del 2 de marzo ‡
1.200 a 1.300 rendidos el 5 de agosto ‡
En el paso, 10 heridos en la escuadra
576 a 1.200 en el ataque del 19 de febrero ‡
Más de 1.000 a unas 2.000 en el asalto del 16 de julio ‡

‡ Dato en disputa entre fuentes. Este librito cubre una campaña de seis meses: las cifras se refieren a hechos distintos, señalados en cada fila.

Advertencia al lector

Cada página lleva un signo que indica qué clase de información se está leyendo.

§Hecho documentado. Respaldado por fuentes, citadas al final del librito.
†Interpretación. Una lectura de los hechos. Otras lecturas son posibles.
‡En disputa. Las fuentes no coinciden; se muestran las versiones.
◊Reconstrucción. Detalle plausible, no documentado de forma directa.

Las láminas de esta obra son ilustraciones contemporáneas, hechas al modo de los grabados de la época. No son documentos originales.

La llave del río

Humaitá parecía imposible de vencer. Más que un fuerte, era el escudo del Paraguay: mientras resistiera, ningún barco enemigo podía subir hacia Asunción.

Carlos Antonio López ordenó su construcción en 1854, en plena disputa con el Brasil por los límites y la navegación. El proyecto fue del ingeniero húngaro Francisco Wisner de Morgenstern; después trabajaron en sus defensas ingenieros británicos al servicio del Paraguay, como George Thompson.

La fortaleza estaba en una curva cerrada del río, unos 24 kilómetros arriba de su unión con el Paraná. Ahí el canal se angostaba a unos 200 metros, al pie de una barranca de unos diez metros de alto. Por tierra, una trinchera de unos 13 kilómetros cerraba el campo.

Sobre la barranca, las baterías apuntaban al agua. La más famosa, la batería Londres, tenía troneras para dieciséis cañones y muros de más de ocho metros de espesor. Más arriba, la batería de las Cadenas cuidaba una barrera de cadenas tendida de orilla a orilla, apoyada en canoas y pontones, para frenar a los barcos bajo el fuego. En total, la fortaleza llegó a tener más de cien cañones. Río abajo estaban las baterías de Curuzú y Curupayty; en la orilla del Chaco, río arriba, el fuerte de Timbó.

Carta del paso y la caída de Humaitá, dibujada al modo de las cartas militares de la época. En azul, la escuadra y el cerco aliados; en rojo, la evacuación paraguaya.
Glosario.Tronera: abertura en el muro por donde asoma el cañón.
‡ En disputa.Cadenas: tres, según el ingeniero George Thompson; siete trenzadas, según el viajero Richard Burton. Baterías: ocho según la mayoría de las cartas, doce según otra fuente. Cañones del frente del río: de unos 60 a más de 100, según quién cuente y en qué momento. Toda la fortaleza: 120 cañones sin contar las baterías del río, según el mando aliado; más de 180 encontrados en julio de 1868.

El Cristiano

Lám. II. El Cristiano, el gran cañón fundido con las campanas de las iglesias.
Lám. II. El Cristiano, el gran cañón fundido con las campanas de las iglesias.

El cañón más temido de Humaitá nació de las campanas del Paraguay.

A fines de 1866, con el río bloqueado por la escuadra aliada, el Paraguay ya no podía traer armas de afuera. Para fundir un cañón enorme se juntó el bronce de las campanas de las iglesias del país. La fundición empezó en enero de 1867, en Ybycuí; después, en el Arsenal de Asunción, se taladró el ánima y se montó la pieza. Uno de sus muñones lleva grabado «Arsenal Asunción 1867». Su nombre fue El Cristiano.

Pesaba unas doce toneladas y disparaba balas esféricas de 10 pulgadas, de unas 150 libras: cerca de 70 kilos de hierro, uno de los golpes más pesados de la artillería paraguaya. Primero sirvió en la batería de Curupayty, donde disparó contra los acorazados el 15 de agosto de 1867. Después pasó a las baterías de Humaitá.

Glosario.Ánima: el hueco interior del tubo. Muñón: cada uno de los dos ejes a los costados del cañón, que apoyan en la cureña.
‡ En disputa.Peso de la bala: unas 150 libras según el viajero Richard Burton; Thompson y Centurión dan solo el calibre, 10 pulgadas. Peso del cañón: doce toneladas según Thompson, Centurión y Burton; más de 80 según otra fuente, error probable.

El cerco

Lám. III. Los acorazados brasileños, fondeados abajo de Humaitá.
Lám. III. Los acorazados brasileños, fondeados abajo de Humaitá.

Desde julio de 1867, los aliados fueron cercando Humaitá.

El 22 de julio, el ejército del marqués de Caxias empezó a rodear la fortaleza por el este. El 15 de agosto, diez acorazados brasileños forzaron el paso de Curupayty, pero no intentaron pasar Humaitá: quedaron casi seis meses fondeados entre las dos fortalezas, bombardeando.

El 2 de noviembre de 1867, dos semanas después de Tatayibá, los aliados tomaron Tayí, sobre el río, al norte de Humaitá. Desde entonces, la fortaleza solo recibía víveres por el Chaco: López había hecho abrir un camino de unos 87 kilómetros desde Timbó, en la orilla de enfrente, hasta Monte Lindo, cerca del río Tebicuary.

Amarrados de a dos

Lám. IV. Un monitor amarrado al costado de un acorazado, la noche del paso.
Lám. IV. Un monitor amarrado al costado de un acorazado, la noche del paso.

En febrero de 1868, el río creció y la barrera quedó bajo el agua.

Durante meses, los cañones brasileños habían hundido las canoas y pontones que sostenían las cadenas. En enero se hundieron dos más, y la cadena quedó tendida en el fondo, medio enterrada en el barro. Con la creciente, hacia el 16 de febrero, quedaba bajo unos 3,5 a 4,5 metros de agua.

El almirante Joaquim José Inácio aprobó entonces el intento. Tres acorazados llevarían un monitor amarrado al costado: el Barroso con el Rio Grande, el Bahia con el Alagoas y el Tamandaré con el Pará. Si un monitor perdía la máquina, el buque grande seguía con él a remolque. Al mando iba el comandante Delfim Carlos de Carvalho, a bordo del Bahia.

Glosario.Monitor: buque blindado bajo, casi a ras del agua, con el cañón en una torre giratoria.
‡ En disputa.Según el marino Silveira da Mota y el historiador Francisco Doratioto, Inácio dudó durante meses; sus propios partes presentan esa espera como prudencia.

Bajo la barranca

Lám. V. La escuadra pasa bajo las baterías de Humaitá, en la madrugada del 19 de febrero.
Lám. V. La escuadra pasa bajo las baterías de Humaitá, en la madrugada del 19 de febrero.

A las once de la noche del 18 de febrero, las máquinas largaron vapor. Era la señal.

Hacia la medianoche, el Barroso y el Rio Grande se pusieron en marcha a la cabeza. Detrás venían el Bahia con el Alagoas y el Tamandaré con el Pará. Cerca de las cuatro, un cohete lanzado desde el Barroso avisó que la primera pareja había pasado la cadena. A las 4:50, el Bahia ya estaba fuera del alcance de la fortaleza.

Al mismo tiempo, en tierra, los brasileños atacaron el reducto de la laguna Cierva, al que llamaban Establecimiento, para distraer a la guarnición. Unos 500 paraguayos al mando del mayor Antonio Olavarrieta rechazaron cuatro asaltos y, sin munición, se replegaron a Humaitá.

‡ En disputa.Bajas aliadas en el Establecimiento: 120 muertos y 456 heridos según una fuente; unos 1.200 según el historiador Thomas Whigham. Los horarios de cada pareja varían entre los partes.

El Alagoas, solo

Lám. VI. El monitor Alagoas sigue solo bajo el fuego.
Lám. VI. El monitor Alagoas sigue solo bajo el fuego.

Frente a la batería de las Cadenas, un disparo cortó las amarras del Alagoas.

La corriente arrastró al monitor río abajo. Según el parte del almirante, tenía orden de abandonar el intento. Su comandante, el teniente Joaquim Antônio Cordovil Maurity, siguió adelante solo. Un tiro le dañó la máquina y retrocedió; reparó como pudo, volvió a cruzar la cadena y pasó cerca de las 5:30, después de unas dos horas bajo el fuego.

Más arriba, frente a Timbó, una batería que los brasileños no conocían volvió a castigar a la escuadra. Allí salieron canoas con paraguayos armados para abordar al Alagoas. El monitor embistió a unas y rechazó a otras con metralla.

Glosario.Metralla: carga de balas pequeñas que se abren en abanico al salir del cañón.
‡ En disputa.Impactos recibidos por el Alagoas: unos 180 a 200, según la fuente. Canoas frente a Timbó: unas 20 según una fuente, 40 según otra.

Río arriba

La escuadra había pasado Humaitá. Según Doratioto, tuvo un herido grave y nueve leves.

El Tamandaré, con la proa perforada y haciendo agua, quedó varado en Tayí para reparar. El Bahia, el Barroso y el Rio Grande siguieron río arriba hasta Asunción, que ya había sido evacuada por orden del Mariscal. Bombardearon la ciudad un rato: un proyectil voló uno de los pináculos del Palacio de López, todavía sin terminar. La artillería paraguaya de la Loma San Jerónimo, con el cañón El Criollo, obligó a los buques a volver.

En Río de Janeiro hubo tres días de fiesta. Delfim Carlos de Carvalho recibió el título de barón de Passagem: barón del Paso.

‡ En disputa.Fecha del bombardeo de Asunción: 22 de febrero según unas fuentes, 24 según otras. Su peso militar también se discute: decisivo para Silveira da Mota y para el historiador Chris Leuchars; de efecto limitado para Whigham y Kraay.

Canoas contra acorazados

Lám. VII. Los bogavantes paraguayos abordan al Lima Barros. 2 de marzo de 1868.
Lám. VII. Los bogavantes paraguayos abordan al Lima Barros. 2 de marzo de 1868.

López respondió con canoas.

En la madrugada del 2 de marzo de 1868, cerca de las dos, una flotilla bajó con la corriente hacia los acorazados que seguían fondeados abajo de Humaitá. Las canoas iban de a pares, atadas entre sí y tapadas con ramas y camalotes, para parecer plantas flotantes. Los hombres, los bogavantes, llevaban machetes, hachas y sables de abordaje.

Un bote de guardia dio la alarma. Catorce canoas abordaron al Lima Barros y ocho al Cabral. Las tripulaciones se encerraron en las casamatas y dispararon desde adentro, mientras el Herval y el Silvado barrían las cubiertas con metralla. Al amanecer, el ataque había fracasado. Entre los muertos brasileños estaba el jefe de división Joaquim Rodrigues da Costa.

Glosario.Camalote: planta acuática que flota en grandes islas sobre el río. Casamata: reducto blindado del buque, donde iban los cañones.
‡ En disputa.Fuerza paraguaya: 24 canoas de unos 12 hombres según Thompson; 22 canoas y 1.100 hombres según otra fuente. Bajas paraguayas: 110 cuerpos quedaron sobre las cubiertas; más de 200 según Thompson; hasta 400 según otras cuentas. Bajas brasileñas: 16 muertos y 55 heridos. El jefe paraguayo sería el capitán Ignacio Genes.

La fortaleza sola

Lám. VIII. La guarnición de Humaitá en la trinchera, julio de 1868.
Lám. VIII. La guarnición de Humaitá en la trinchera, julio de 1868.

En marzo de 1868, el Mariscal dejó Humaitá.

López cruzó al Chaco y siguió por el camino de Timbó hasta San Fernando, junto al Tebicuary, con el grueso del ejército. Ese mes, los paraguayos abandonaron también Curupayty y las líneas exteriores. En Humaitá quedó una guarnición al mando del coronel Paulino Alén: unos 3.000 hombres y 300 mujeres según el coronel Juan Crisóstomo Centurión, con cada vez menos comida.

El 9 de julio, otras veinte canoas atacaron al Barroso y al Rio Grande frente a Tayí: murió el comandante del monitor, pero el abordaje fracasó. El 16 de julio, una división brasileña al mando del general Osório asaltó la fortaleza y fue rechazada. Pero el cerco no se rompía. Alén propuso salir por tierra; López no aceptó. Alén intentó quitarse la vida, y el mando pasó al coronel Francisco Martínez.

‡ En disputa.Bajas brasileñas el 16 de julio: más de 1.000 según una fuente, unas 2.000 según otra; los paraguayos habrían tenido menos de cien muertos. Dos días después, en Acayuazá, en el Chaco, una emboscada paraguaya mató al coronel argentino Miguel Martínez de Hoz: con 64 de sus hombres según una fuente, con unos 400 según otra.

Música para una huida

Lám. IX. La guarnición cruza al Chaco en canoas, bajo la música y las fogatas.
Lám. IX. La guarnición cruza al Chaco en canoas, bajo la música y las fogatas.

El 24 de julio era el cumpleaños del Mariscal. En Humaitá hubo fiesta.

El capitán Patricio Escobar había cruzado el Chaco con la orden de López: aguantar mientras hubiera víveres y después retirarse al Chaco, destruyendo armas y municiones. Martínez decidió salir. Mientras tocaban las bandas, ardían las fogatas y sonaban las salvas, los artilleros clavaban los cañones y tiraban otros al río. Los heridos y las mujeres cruzaron primero.

Las canoas cruzaron toda la noche y buena parte del día. Los últimos en embarcar fueron cincuenta hombres de la trinchera, que siguieron disparando para engañar al enemigo. Los aliados entraron el 25 de julio y encontraron la fortaleza vacía.

Glosario.Clavar un cañón: meter un clavo de hierro en el oído de la pieza para que no pueda disparar.
‡ En disputa.El cruce empezó en la noche del 23 al 24 de julio según Centurión; otras fuentes dicen la del 24. Entrada aliada: 25 de julio, o 26 según otra fuente. Canoas: 17 según Centurión, una treintena según otra fuente.

Isla Poí

Del otro lado del río no había salida fácil.

La guarnición se juntó en Isla Poí, una franja de monte entre el río y la laguna Verá. Para llegar a Timbó había que cruzar la laguna en canoa, de noche. Las tropas aliadas del general argentino Ignacio Rivas, con canoas armadas y buques brasileños, cerraron el paso. Hubo combates nocturnos en el agua, con muchas pérdidas paraguayas. Algunos grupos lograron pasar.

Los demás quedaron sitiados, sin comida. Un capellán aliado llegó a parlamentar, y el 5 de agosto de 1868 Martínez se rindió con unos 1.200 a 1.300 hombres. Según el historiador Jorge Rubiani, hasta sus enemigos se acercaron a ver al defensor de Humaitá.

‡ En disputa.Nombre de la laguna: Verá o Yberá, según la fuente. Rendidos: unos 1.200 según el oficial prusiano Max von Versen; unos 1.300 según otras fuentes. Cuántos alcanzaron Timbó y cuántos murieron en la laguna no se sabe con precisión.

El saldo

Humaitá no cayó por asalto: la guarnición salió de noche y se rindió en el Chaco.

La escuadra pasó casi sin pérdidas. El precio más alto se pagó en tierra y en las canoas: el Establecimiento, los abordajes del 2 de marzo y del 9 de julio, el asalto del 16 de julio, los cruces de la laguna. En la fortaleza, los aliados encontraron más de 180 cañones, muchos de ellos inservibles.

Lám. X. Las ruinas de la iglesia de San Carlos, en Humaitá.
Lám. X. Las ruinas de la iglesia de San Carlos, en Humaitá.

La iglesia de San Carlos

En el centro de la fortaleza se alzaba una de las iglesias más grandes del país.

Antes, 1861Después, 1868
La iglesia de San Carlos de Humaitá, entera y en ruinas. Deslizá para comparar.

La iglesia, dedicada a San Carlos Borromeo, se inauguró el 1 de enero de 1861. El proyecto fue de Francisco Wisner de Morgenstern y la obra la dirigió el arquitecto italiano Alejandro Ravizza. Tenía tres torres; la central, con cúpula y reloj, llegaba a casi 40 metros, y desde los campanarios se vigilaba el río.

Durante el sitio, sus torres servían de atalaya, y la artillería aliada la castigó hasta dejarla en ruinas. Hoy sigue en pie parte de la fachada, declarada patrimonio cultural nacional; detrás se levantó un templo nuevo.

◊ Reconstrucción.No se conocen fotografías del templo entero. La imagen de «antes» sigue la descripción de las fuentes y la reconstrucción digital hipotética de los arquitectos Mateo y Eduardo Nakayama.

Después de Humaitá

Con Humaitá perdida, el río quedó abierto.

López se instaló en San Fernando, sobre el Tebicuary. Allí, en 1868, convencido de que había una conspiración, hizo juzgar y ejecutar a cientos de personas, entre ellas su hermano Benigno. Juliana Insfrán, la esposa de Martínez, fue apresada y torturada como castigo por la rendición de su marido, y fusilada el 21 de diciembre de 1868.

Caxias usó Humaitá como base y mandó demoler sus muros, como exigía el tratado de la Triple Alianza. El Cristiano, el gran cañón de bronce, fue llevado como trofeo a Río de Janeiro. A fines de agosto cayó la línea del Tebicuary, y el ejército paraguayo se replegó hasta el arroyo Pikysyry, más cerca de Asunción.

Martínez volvió al Paraguay después de la guerra. En 1961, la Junta Municipal de Asunción retiró su nombre de una calle.

Una cadena bajo el agua

La llave del río no se rompió de un golpe.

La creciente hundió la cadena, el cerco cortó los víveres y el hambre hizo el resto. La escuadra pasó en una noche; la guarnición aguantó cinco meses más y salió en canoas, bajo la música, sin entregar la fortaleza. Para unos, Humaitá fue el principio del fin. Para otros, la prueba de hasta dónde llegaba la resistencia paraguaya.

Hay batallas que se pierden, pero el coraje jamás se olvida.

Fuentes

Datos en disputa

Cuatro meses después de Isla Poí, en diciembre de 1868, el ejército de Caxias cruzó por el Chaco y desembarcó a espaldas de la línea paraguaya. Vinieron Ytororó, Avay y Lomas Valentinas.

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