Enciclopedia histórica interactiva · Guerra Guasu

Piribebuy

La capital mártir · 12 de agosto de 1869 · Campaña de la Cordillera

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Ficha de la batalla

Batalla de Piribebuy
Fecha12 de agosto de 1869
LugarPiribebuy, capital provisoria del Paraguay, en la Cordillera
GuerraTriple Alianza · Campaña de la Cordillera
DuraciónBombardeo: de dos a cuatro horas ‡
Asalto: de menos de media hora a cinco horas ‡
ResultadoVictoria aliada. Cae la tercera capital; el pueblo es saqueado y su hospital arde.
ParaguayImperio del Brasil y aliados
ComandantesComandante Pedro Pablo Caballero ‡
Hilario Amarilla, segundo jefe ‡
Patricio Marecos, jefe político (civil)
Gastão de Orléans, conde d'Eu (comandante en jefe)
Manuel Luís Osório y Vitorino Monteiro (cuerpos de ejército)
Brigadier João Manuel Mena Barreto (muerto en el asalto)
FuerzasUnos 1.600, en su mayoría adolescentes y ancianos, con mujeres y niñosUnos 20.000: según documentos brasileños, 19.000 imperiales, 900 argentinos y 1.000 uruguayos ‡
ArtilleríaDe 12 a 19 piezas viejas y un mortero ‡De más de 30 a unos 50 cañones ‡
ArmasFusiles de chispa, escopetas de caza, lanzas y machetes; piedras y botellasFusiles rayados de percusión; carros con tablones y fardos para cruzar el foso
BajasUnos 700 muertos; 300 o más heridos; de 800 a más de 1.100 prisioneros ‡68 o 69 muertos y unos 540 heridos ‡

‡ Dato en disputa entre fuentes. En el número de muertos paraguayos, unos 700, coinciden fuentes paraguayas y brasileñas. Los prisioneros incluyen heridos y probablemente civiles. La participación uruguaya en el asalto no es clara: según los mismos documentos, parte de esa división vigilaba la llegada de refuerzos paraguayos.

Advertencia al lector

Cada página lleva un signo que indica qué clase de información se está leyendo.

§Hecho documentado. Respaldado por fuentes, citadas al final del librito.
†Interpretación. Una lectura de los hechos. Otras lecturas son posibles.
‡En disputa. Las fuentes no coinciden; se muestran las versiones.
◊Reconstrucción. Detalle plausible, no documentado de forma directa.

Las láminas de esta obra son ilustraciones contemporáneas, hechas al modo de los grabados de la época. No son documentos originales.

La tercera capital

Lám. II. Piribebuy, capital provisoria, cava su trinchera.
Lám. II. Piribebuy, capital provisoria, cava su trinchera.

En agosto de 1869, la guerra llegó a las serranías de la Cordillera, a pocas leguas de Asunción.

En diciembre de 1868, el ejército paraguayo había quedado deshecho en la campaña de Pikysyry. Por un decreto del 8 de diciembre de ese año, Francisco Solano López trasladó la capital a Piribebuy, un pueblo de la Cordillera. Fue la tercera capital de la guerra, después de Asunción y Luque.

En enero de 1869, los aliados ocuparon Asunción. López no se rindió: armó un nuevo ejército en Azcurra, junto a Caacupé, con veteranos heridos, ancianos, adolescentes y niños.

En Piribebuy funcionaban el gobierno del vicepresidente Domingo Francisco Sánchez, el archivo del Estado, una imprenta, el telégrafo, un taller de armas y un hospital. También vivía allí Elisa Lynch con los hijos de López.

La plaza fortificada

Alrededor del pueblo se cavó una trinchera de tierra, con un foso por delante.

Según el oficial brasileño Alfredo d'Escragnolle Taunay, que estuvo en el asalto, la trinchera formaba un polígono irregular de 28 lados y unos 2.422 metros de perímetro. Adentro quedaban la plaza, la iglesia con techo de tejas y las casas, casi todas con techo de paja. Al sur corría el arroyo Piribebuy. Las lomas de alrededor dominaban el pueblo.

Plano de Piribebuy el 12 de agosto de 1869, redibujado a partir del «Esboço memorial da praça de Piribebuy, atacada e tomada a viva força a 12 de agosto de 1869», un plano brasileño de la época. En azul, las baterías y las columnas aliadas; en rojo, las piezas paraguayas. La posición de cada columna es una reconstrucción.

La defensa quedó a cargo del comandante Pedro Pablo Caballero, con unos 1.600 hombres. Taunay escribió que la mayoría eran adolescentes. Según el coronel paraguayo Juan Crisóstomo Centurión, en el lado norte había muchachos armados con escopetas de caza y lanzas.

‡ En disputa.El grado de Pedro Pablo Caballero cambia según la fuente: mayor, teniente coronel o coronel. No debe confundirse con Bernardino Caballero. Cañones paraguayos: 12 según una síntesis moderna; 18 o 19 y un mortero según dos testigos brasileños.

El conde d'Eu

Lám. III. Gastão de Orléans, conde d'Eu, con uniforme de general del Imperio. Retrato de reconstrucción.
Lám. III. Gastão de Orléans, conde d'Eu, con uniforme de general del Imperio. Retrato de reconstrucción.

Del otro lado mandaba un príncipe de 27 años.

Gastão de Orléans, conde d'Eu, era nieto del rey Luis Felipe de Francia y yerno del emperador Pedro II. El 16 de abril de 1869 asumió en Luque el mando de las fuerzas brasileñas.

No atacó de frente la línea de Azcurra. A comienzos de agosto, el ejército aliado rodeó esa línea por el sur: salió de Paraguarí, cruzó el desfiladero de Sapucai, pasó por Valenzuela y el 10 de agosto llegó frente a Piribebuy.

Primero cortó el telégrafo. Después, en las noches del 10 y el 11, emplazó cinco baterías alrededor del pueblo, sobre todo al sur y al este.

El bombardeo

Lám. IV. Las baterías aliadas bombardean Piribebuy al amanecer.
Lám. IV. Las baterías aliadas bombardean Piribebuy al amanecer.

El conde d'Eu intimó la rendición. Caballero no aceptó.

Según la tradición, respondió que estaba allí para pelear y, si hacía falta, para morir, pero no para rendirse. El historiador Carlos von Horoch agrega que el conde invitó a los civiles a salir del pueblo, y que no salieron porque sus hijos, hermanos y esposos estaban en la trinchera.

Al amanecer del 12 de agosto, las baterías aliadas abrieron fuego. Sus tiros barrían casi todas las caras de la trinchera. Las piezas paraguayas, viejas y con poca munición, respondieron con granadas apenas vieron a las tropas enemigas.

‡ En disputa.Duración del bombardeo: de las 4 a las 8 según una síntesis moderna; algo más de dos horas, hasta las 8:30, según los documentos brasileños y la crónica del capitán F. Félix de Araújo. Cañones aliados: más de 30 según Centurión, 43 según el historiador Eduardo Ortiz Mereles, 47 según otra síntesis y unos 50 según los documentos que analiza Mário Maestri. La frase de Caballero proviene de la tradición paraguaya.

El asalto

Lám. V. Las columnas brasileñas cruzan el foso de Piribebuy.
Lám. V. Las columnas brasileñas cruzan el foso de Piribebuy.

Hacia las 8:30 sonó el toque de avance.

Según el capitán brasileño F. Félix de Araújo, autor de una crónica del asalto, el ataque se hizo en tres columnas: la de la derecha con el conde d'Eu, la de la izquierda con el marqués de Herval, Manuel Luís Osório, y la del centro con el general Vitorino Monteiro. Adelante iba una línea de tiradores. Detrás venían carros con tablones y fardos de alfalfa para rellenar el foso, e ingenieros con herramientas para ensanchar la brecha.

La infantería brasileña cruzó el foso a la bayoneta. Los defensores tiraban con fusiles de chispa, de unos 200 metros de alcance útil, contra fusiles rayados que alcanzaban el doble. La bandera del 23.º de Voluntários da Pátria fue la primera en flamear dentro de la trinchera.

Glosario.Voluntários da Pátria: batallones de voluntarios creados por el Imperio del Brasil en 1865 para la guerra. Brecha: abertura en una fortificación por donde entra el atacante.

Cae Mena Barreto

En el asalto cayó el brigadier João Manuel Mena Barreto, uno de los jefes de caballería más prestigiosos del ejército imperial.

Tenía 45 años y había nacido en Porto Alegre. Iba a caballo cuando recibió un balazo en la ingle. Murió ese mismo día. El 13 de agosto fue enterrado dentro de la iglesia de Piribebuy, junto al altar mayor.

Su muerte pesó sobre el resto de la jornada. Según Centurión, el conde d'Eu, enfurecido, ordenó las represalias que siguieron. La tradición paraguaya conserva el nombre del tirador: el cabo Gervasio León.

‡ En disputa.Momento de la herida: al comienzo del avance según los documentos imperiales y la crónica de Félix de Araújo; durante un tercer asalto, a unos 430 metros de la trinchera, según Centurión; al final, cuando ya sonaba el alto el fuego, según el memorialista brasileño Dionísio Cerqueira. El historiador Terry Hooker escribe que cayó al frente de una carga de caballería. El nombre de Gervasio León viene de la tradición, sin documento de época localizado. Algunas notas de prensa ubican a Mena Barreto al frente del 2.º Cuerpo; según la síntesis brasileña, mandaba la 1.ª División de Caballería.

Las mujeres de Piribebuy

Lám. VI. Mujeres y muchachos defienden la trinchera junto a la iglesia.
Lám. VI. Mujeres y muchachos defienden la trinchera junto a la iglesia.

En la trinchera también pelearon mujeres.

Taunay recordó a mujeres armadas con vidrios y piedras. Cerqueira, otro testigo brasileño, también vio mujeres que arrojaban piedras contra los atacantes. Félix de Araújo escribió que muchas murieron peleando. Juan E. O'Leary, desde una mirada nacionalista, agregó que ocuparon los puestos de los soldados caídos.

La memoria de Piribebuy guarda sus nombres: Cándida Cristaldo, Dalmacia González, Venancia Acosta, Hilaria Medina, Eusebia Pérez, Gabriela López, Basilia Domecq, Anita Segovia y la esposa del comandante Caballero. Varias llevan el título de sargento. Según el museo del pueblo, Cándida Cristaldo sobrevivió porque un oficial aliado detuvo la ejecución de un grupo de mujeres, y años después dio testimonio de la jornada.

‡ En disputa.Los nombres provienen de la memoria local, reunida por la periodista Evanhy de Gallegos en una publicación de la Junta Municipal de Asunción; no figuran en partes militares. Algunas versiones escriben Domeque. Cuántas mujeres combatieron no se sabe: una nota municipal habla de algo más de cien, entre mujeres y niños.

Casa por casa

Lám. VII. Casa por casa, dentro del pueblo.
Lám. VII. Casa por casa, dentro del pueblo.

Cuánto duró la lucha es uno de los puntos más discutidos de Piribebuy.

Para los partes brasileños, la trinchera cayó en minutos: menos de un cuarto de hora según un parte, quizá menos de media hora según Cerqueira. Taunay anotó que a las 9 la resistencia había terminado. Para Centurión y la tradición paraguaya hubo tres asaltos y unas cinco horas de combate. El historiador brasileño Francisco Doratioto acepta unos 15 minutos para tomar la trinchera y unas dos horas más de lucha dentro del pueblo.

Adentro, el combate siguió entre las casas. El historiador Carlos von Horoch habla de una lucha «calle por calle y casa por casa», y la considera la única batalla urbana de la guerra. Según la tradición, cuando faltaron las balas, las mujeres ayudaron a cargar los cañones con piedras, vidrios y pedazos de loza.

‡ En disputa.Mário Maestri, que trabaja con los documentos imperiales, se inclina por la versión corta. La munición improvisada aparece en O'Leary y en historiadores paraguayos actuales, como Herib Caballero Campos; no se localizó en los testimonios de la época consultados.

Pedro Pablo Caballero

Lám. VIII. El comandante Pedro Pablo Caballero ante sus captores. Escena de reconstrucción.
Lám. VIII. El comandante Pedro Pablo Caballero ante sus captores. Escena de reconstrucción.

Caído el pueblo, el comandante Pedro Pablo Caballero fue tomado prisionero.

Con él cayó el jefe político del pueblo, Patricio Marecos. Los dos fueron ejecutados. Entre los cuerpos contados por Taunay figuraba el de Caballero. Según Centurión, los dos prisioneros fueron llevados ante el conde d'Eu, que ordenó: «¡Degüéllenlos a esos, ellos tienen la culpa!». Centurión agrega que Caballero murió degollado delante de su esposa y de otros prisioneros.

El historiador brasileño Francisco Doratioto da por cierta la orden del conde. Mário Maestri cree que la frase es tradición popular y que la ejecución fue obra de la tropa, con órdenes o con la complicidad de sus oficiales. Los partes del conde no mencionan estas muertes.

La memoria del pueblo agrega más. Cuenta que Caballero nunca imploró por su vida y que murió gritando «¡Viva el Paraguay!». Una versión que conserva el museo local habla de una muerte todavía más cruel, atado a caballos. Estos últimos detalles no aparecen en las fuentes de la época consultadas.

Glosario.Jefe político: autoridad civil de un pueblo paraguayo.
‡ En disputa.Quién ordenó la ejecución: el conde, según Centurión y Doratioto; la tropa, según Maestri. Francisco Isidoro Resquín afirma que, además de Caballero, fueron degollados diez jefes y oficiales. El grito final, la súplica que nunca hizo y la muerte con caballos son tradición oral.

El hospital de sangre

Lám. IX. Humo sobre Piribebuy después de la caída del pueblo.
Lám. IX. Humo sobre Piribebuy después de la caída del pueblo.

Ese mismo día ardió el hospital de sangre de Piribebuy, con heridos adentro.

El incendio no está en discusión. Sí se discuten su origen y el número de muertos.

Para O'Leary y para los manuales escolares paraguayos, el conde d'Eu mandó prender fuego al hospital, y murieron algunos centenares de enfermos. El historiador Efraím Cardozo recogió el relato de un hospital cerrado desde afuera, con puertas y ventanas trabadas, e incendiado con unos 600 heridos y enfermeras adentro. Centurión, en cambio, no culpa a los aliados: cree que el fuego pudo empezar con el bombardeo, antes del asalto.

Los documentos oficiales brasileños no dicen nada del incendio. Sí cuentan que los heridos aliados fueron atendidos dentro del pueblo.

Glosario.Hospital de sangre: hospital de campaña para los heridos en combate.
‡ En disputa.Autor del fuego: el conde d'Eu, según O'Leary, Cardozo y la tradición; el bombardeo, según Centurión. Víctimas: «algunos centenares» según O'Leary; unas 600 según el relato recogido por Cardozo. O'Leary escribió desde el revisionismo nacionalista. No se conoce ningún documento aliado que confirme o desmienta la orden.

Prisioneros y botín

Después del combate hubo degüellos de prisioneros. Esta vez, los testigos son brasileños.

Taunay, secretario del conde d'Eu, vio matar a prisioneros y salvó a un hombre que estaba por ser degollado. Recordó también a niños de diez años o menos entre los muertos. Cerqueira protegió a un muchacho de unos 12 años perseguido por un soldado, aunque un capitán gritaba que debía morir.

El historiador militar brasileño Augusto Tasso Fragoso, en cambio, escribió en 1934 que quedaron prisioneros todos los que no murieron en la lucha.

Después vino el saqueo. Según el parte del conde, los aliados se llevaron el archivo público hasta 1868, con la correspondencia secreta de la cancillería, además de harina, yerba, vinos europeos, ropa, plata y monedas. De la casa de Elisa Lynch salieron muebles, porcelana y vinos. Cerqueira resumió en una frase: «se echó mano a todo».

‡ En disputa.Alcance de los degüellos: amplio según Centurión, Resquín y los propios recuerdos de Taunay; negado por Fragoso. La memoria paraguaya recuerda también violencias contra las mujeres, que no figuran en los partes oficiales.

El saldo

Unos 700 paraguayos murieron en Piribebuy. En esa cifra coinciden las fuentes de los dos bandos.

El Paraguay perdió su capital provisoria, su archivo y su imprenta. Para el ejército aliado, Piribebuy abrió el camino hacia Caacupé y hacia la retaguardia de López.

Después de Piribebuy

Perdida Piribebuy, la línea de Azcurra ya no servía.

López abandonó Azcurra y marchó hacia el norte, rumbo a Caraguatay. Detrás quedó una retaguardia al mando de Bernardino Caballero, el jinete de Tatayibá, con artillería y carretas.

El 15 de agosto, el conde d'Eu entró en Caacupé. Allí encontró el arsenal y liberó a prisioneros brasileños, entre ellos un fraile capuchino. Al mismo tiempo, una división de caballería marchó hacia Barrero Grande, hoy Eusebio Ayala, para cortar el paso a Caballero.

Piribebuy lleva hoy el título de Ciudad Heroica. Su museo histórico tiene el nombre del comandante Pedro Pablo Caballero, y cada 12 de agosto el pueblo recuerda la batalla.

Arrasada, pero jamás sometida

Piribebuy no podía ganar. Ni siquiera podía resistir mucho tiempo.

Sin embargo, se defendió. Un pueblo de adolescentes, ancianos y mujeres esperó con fusiles viejos a un ejército de 20.000 hombres. Por eso el 12 de agosto pesa tanto en la memoria paraguaya: no por el resultado, sino por la decisión.

Las represalias que siguieron todavía se discuten, y conviene separar el documento de la tradición. Pero el núcleo de esta historia no depende de esa discusión: la resistencia del pueblo consta en los testimonios de los dos bandos.

Piribebuy fue arrasada, pero jamás sometida.

Fuentes

Datos en disputa

Cuatro días después, el 16 de agosto de 1869, el ejército aliado alcanzó a la retaguardia de Bernardino Caballero en el campo de Acosta Ñu, cerca de Barrero Grande.

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